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GRACIAS.- OS ESPERO EN MI NUEVO BLOG.-

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Quedan abiertos Sonrisas de Camaleón, Los Cuentos de Noe , para los que queráis leer, son tantas las letras, los momentos y el sentir vertidos en estos casi 7 años en estos rincón.

Besos y sonrisas miles, Gracias sin sus lecturas no habrían existido mis letras.

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Una muy larga novela será creo lo próximo que llegará durante este obligado descanso, entre momentos que obvio dolores, con calma y quietud.

sábado, 4 de enero de 2014

Los Reyes Magos de Oriente.................


Nuestro país, como todos esta lleno de historias lindas, leyendas tal vez podríamos llamarlas, pero con el tiempo dejamos de contarlas y escucharlas y se olvidan las tradiciones, los valores, la historia de nuestras vidas.


Mi generación todavía escuchaba a los abuelos o a los tíos contar aquellas anécdotas graciosas o desastrosas que les había ocurrido durante su vida, relatos de sus primeras citas, de su primer juguete, de sus problemas para conseguir comida.

Acontecían lindos momentos reunidos en familia, si una palabra, que esta en desuso actualmente. No era navidad, ni reyes, ni celebrábamos cumpleaños. Simplemente nos divertíamos juntos, jugando a la baraja, comiendo si lo había,  un chocolate con churros, o simplemente una limonada en verano, de esas caseras tan ricas que yo todavía preparo: agua, azúcar y zumito de limón natural, todo ello bien fresquito en la nevera. Mi abuela hacía te con hojas de menta.  ¡Que tiempos aquellos!

Juntos alrededor de la mesa, porque allí estaba el infiernillo de carbón primero y eléctrico después. No podías moverte  por que el resto de la casa estaba congelada.

En las puertas de las casas al atardecer, en la plaza del pueblo, nos sentábamos en el suelo y  escuchábamos y jugábamos, si en la calle. Ahora cada uno mira su teléfono, su tablet, ya no conversamos, ya no transmitimos nuestras historias, nuestros conocimientos, nuestra esencia.

En estas fechas renacen algunas tradiciones, se adorna el árbol, sin saber que era una costumbre alemana que se empezó a realizar en España en el siglo 20. Y se coloca el nacimiento que en la nochebuena del año 1223 San Francisco de Asís hizo popular.
Se reúne la familia para comer juntos y tal vez se recrea un poco de aquel tiempo pasado.

Se espera con impaciencia a los Reyes magos mientras se ve una eterna cabalgata que suele ser la delicia de los niños. Se escuchan y cantan villancicos, cada vez menos y se comen platos y dulces típicos como la Lombarda y el roscón, de cuyo origen muchos se asombrarían: Roma, fiestas de invierno, paganas, un roscón con una haba en su interior y el afortunado era nombrado rey por un día.

Se despide un año por todo lo alto, con champán y uvas, con los mejores deseos de un nuevo año mejor para todos, tal vez para   que resurja una pequeña esperanza, cuando la mayoría pensamos que es solo un día más, una hoja de calendario que ya no se arranca, por que ahora quedan pocos de ese tipo en los hogares, una mera transición con un cambio de cifras.

Enviamos tarjetas de felicitación a gente con la que, la mayoría de las veces, llevamos años sin vernos y apenas mantenemos contacto. ¿Sabías que en 1831 fue un periódico de la ciudad de Barcelona quién felicito por primera vez a sus lectores con un Christmas?

Pero hay tradiciones lindas que se mantienen todavía en algunos sitios, existe gente que se desvive por ellas. Hoy día tenemos tanta información, que no sabemos realmente nada.

Hay un lugar de España, que cada 5 de Enero hace mucho ruido para reclamar la atención de alguien muy especial en estas fechas: Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente.

En Algeciras, cada niño días antes prepara con ilusión, cuidado y mucha esperanza hileras de latas atadas con cuerdas. En la mañana salen a la calle todos juntos y corren por sus calles arrastrando sus ristras de latas, de sueños por un juguete que recibir.
Hacen mucho, bastante ruido, y contentos regresan a sus casas, sabiendo que esta vez los Reyes magos no se perderán entre la niebla y dejarán sus juguetes.

Nos remontamos mucho tiempo atrás, en la España de aldeas, donde la gente vivía de los montes y del mar. Donde la gente pobre sin recursos hacía uso de historias para explicar sucesos o injusticias y terminaban convirtiéndose  en leyendas transmitidas de abuelos a nietos.

Un gigante “Botafuegos” vivía en las montañas, la aldea atrapada entre el monte y el mar. Gruñón y desagradable con los niños, odiaba la alegría y el ruido y no podía soportar la felicidad en que la aldea se sumía los días de navidad.
                                                                              
Cuando estaba cerca el día de Reyes encendía una gran hoguera, prendiéndose la mayor parte del monte, siendo tal la humareda que desprendía que parecía una espesa niebla que cubría el cielo y llegaba hasta el mar.

Las luces de las casas no podían vislumbrarse  desde el cielo y los Reyes magos pasaban aquella noche justo encima sin saber que allí había muchos niños esperándoles.

Muchos años después un niño decidió que aquello no podía volver a suceder más y se juntaron todos los niños y niñas del lugar,  y cogiendo todos los cacharros que encontraron en sus casas, cacerolas, tapas, palos, empezaron a dar golpes y arrastrar todo por el suelo, hicieron tanto ruido que consiguieron asustar y ahuyentar al malvado gigante Botafuegos y desde entonces, ninguna casa de aquella ciudad, volvió a quedarse triste ni decepcionada, recibiendo los juguetes de sus queridos Reyes Magos de Oriente.



María José Luque Fernández

                                                    Fotografía: http://www.ayto-algeciras.es                                    




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Poemario.- Añoranza.....